Ayer finalicé después de un año de idas
y vueltas "Rayuela", la reconocidísima obra surrealista de Julio
Cortázar.
Debo decir que la novela me desilusionó desde el comienzo, ya con la aparición de todos esos nombres,
frases en francés e inglés y alusiones a demasiadas celebridades (mayormente
músicos de jazz), supone para su comprensión a un lector modelo con una
competencia cultural bastante alta.
Los bohemios personajes no hacen
demasiado, no me quedó muy en claro cuáles son las ideas que quieren
transmitir, todo declina de manera abstracta. Particularmente la voz de Horacio
parece ser un discurso de palabras sueltas que dejan a su paso ideas
deshilvanadas e inconclusas. Lo cual me saco un poco de las casillas, porque
como a cualquier lector, no me quedo duda de que este personaje es un
intelectual que se ubica en estratos culturales altos y por ende maneja un
léxico amplio, entonces, me hubiera gustado que sepa expresarse de manera aprehensible,
hasta su monólogo interior parece ser un delirio, un enigma complejo.
La novela todo el tiempo deja entrever
el ego del escritor, cuyo propósito fue escribir una obra que rompa con
todos los moldes, y guste o no la manera en la que lo hizo, no se puede negar que
lo logró, aunque el resultado sea demasiado extravagante para mi gusto.
También me quede con la sensación de
que fue un poco críptico, es decir, escribió para el mismo y su
entendimiento, porque esas combinaciones semánticas rebuscadas seguramente quieren
decir algo concreto, pero ¿cómo saberlo? Parece que hay mensajes que fueron elaborados solo para el autor, a los cuales el lector no tendrá acceso, y eso,
desconcierta.
Por lo tanto, no me atrapó. Tuve que
esforzarme por terminarla, siempre con la esperanza de que haya un giro y el
narrador tenga un poco de compasión por mí. Sin embargo no es una novela que
desecharía porque tiene frases muy poéticas y profundas, y hay capítulos
puntuales que me gustaron mucho, que si bien le son funcionales a la historia,
leyéndolos de manera individual también hubieran tenido sentido.
Quiero dejar en claro que no pongo en
cuestionamiento el genio de Cortázar, simplemente estoy explicando a grandes
rasgos los motivos por los cuales no me gustó una novela que todos mis
conocidos alaban, seguramente porque ignoraron o interpretaron a gusto
aquellos espacios indescifrables, tuvieron capacidad necesaria o no lo sé.
En conclusión, haber leído Rayuela ha sido una experiencia un poco aburrida y tediosa que me pareció interminable,
por lo cual espero que algo haya quedado en mi subconsciente.