domingo, 13 de octubre de 2013

Efugio

Un oasis intrínseco
irradia por el aflujo
los colores del disfraz
con el que cubrimos la herida.
Mas la mediocre vestidura
deja vislumbrar indicios
de la versión secreta,
aquella que la apatía aprisiona,
comprimiendo hasta la explosión
que estría en nuestra epidermis
la exhumación tardía
de sueños que no se materializan,
de palabras que no se emiten,
de silencios que no se perciben,
y alienados en un carnaval de autómatas
desfilamos en la marcha de los obstruidos.
Nos tocamos sin sentir,
nos hablamos sin decir,
nos miramos sin entrar.

jueves, 18 de julio de 2013

Cotillón

Te veía en un sinfín de caras, y a la vez no.
En un baile de personas eras una niebla invasora de todos los extremos. Tu silueta se escurría en el espacio, todo sucedía con su simultánea subversión.
Y entonces era tarde para irme, porque ya eras el suelo que iba con mis pasos.
Me detuve, y a la vez no. Queriendo ser la piba que esta junto a mí preocupada por no despeinarse.
Yo no quería una fiesta con tu nombre, además ¿Cuál es tu nombre? Explicame. Cómo hiciste para ser tantas personas y nadie a la vez.
Las canciones y las luces no palpitaban, las sonrisas de los otros no entibiecían.
Esas canciones de Xuxa.
¿Por qué no explotaban los parlantes y nos íbamos de una vez?
No, todavía no amanecía.
El imbécil más lindo del mundo, derivaba mis asuntos al cotillón. 


domingo, 26 de mayo de 2013

Construyendo

La tristeza adoptó una matriz que fue sellando en el tiempo figuras de trazos desprolijos e irregulares que mi mente concibió como angustia.
¿Pero qué hay del mundo sin sus ángulos amargos?
¿Y qué hay de nosotros si estamos empeñados en que todo a nuestro paso quede lindo y colorido?
Se acepta y se convive. Con lo que a uno lo desarma, también se arma y se construye. Porque todo se va filtrando por el caudal de los días, y las piezas que no encajan son pulidas por el ingenio.
No me escondo. A veces reniego un poco de todo esto, pero al fin y al cabo me aferro.

domingo, 14 de abril de 2013

Domingo

Domingo de trenes inmóviles,
Domingo de zapatos abandonados,
Domingo de plazas desiertas,
Domingo de gotas acre,
Domingo de estampas viejas,
Domingo de telarañas asimétricas,
Domingo de sonidos llanos,
Domingo de cuentos sin encanto,
Domingo de botellas en ciénagas,
Domingo de payasos sin aplausos,
Domingo de velas consumidas,
Domingo de palomas sin destino,
Domingo de flores sin primavera,
Domingo de ríos sin afluentes,
Domingo de augurios caducados,
Domingo de sonrisas ingratas,
Domingo de estrellas vencidas,
Domingo de balcones en derrumbe,
Domingo de relojes a destiempo,
Domingo de luces en sepia.

Domingo que es Domingo.
Empeñado en ser taciturno,
y si no es Domingo,
será acaso que ando en pausa y distraída,
que el calendario se burla
y cualquier día se le asemeja.

lunes, 1 de abril de 2013

Tiempo: esto parece ayer

"Cómo mata el viento norte
cuando agosto está en el día,
y el espacio nuestros cuerpos ilumina"


jueves, 28 de marzo de 2013

Confesiones de invierno


Una vida sin la música de Sui generis no podría ser mejor que una vida con la música de Sui generis. Pensalo.





Me gustan las milanesas de soja.



jueves, 21 de marzo de 2013

Epifanía

        A veces me pregunto si la niña que fui estará orgullosa de mí, es decir, si aquella pequeña versión mía que inevitablemente quedó atascada en el tiempo, al mirarme desde algún lugar no sé cuan lejano se sentirá a gusto con lo que es hoy…
Fue ella quien con el corazón de estreno y un alma anclada de sueños escribió sobre hojas en blanco su destino. Un mapa para que hoy pueda guiarme.
¿Te habré decepcionado? o comprenderás, ya que en todo caso estamos hechas de lo mismo, que los errores dejan más aprendizajes que los aciertos, y que estás fallas no son fallas si no intentos.
¿Me mirarás desde tu hogar infinito y sonreirás? ¿Te hará feliz saber que conservo tu esencia? ¿Te hará feliz saber que llevo tu impronta en la simpleza de todo lo que soy?
Que en la vorágine de estos tiempos administrados en calendarios, relojes y asuntos pendientes tu recuerdo es un alivio de canción de caja musical, que me envuelve y traslada levitando hasta tu casa… y ahí estás vos, buscándole un rostro a los adornos.
Que te veo reflejada en cada nena de ojos negros y lacónicos que pose la mirada en mí por unos segundos. ¿Sabrán ellas que yo fui vos, y que vos sos en el plano cristalizado igual a ellas?
¿Seré la suma perfecta de todo lo que coleccionaste, o se me habrá perdido alguna pieza por el camino?
¿Me darás la mano, esa mano atemplada, flaca y con las uñas comidas cuando este desamparada?
¿Me soñarás en todas tus lunas para que en mis soles tenga como misión lograr que esos deseos se vuelvan reales? ¿Lo logro acaso?
No lo sé, probablemente nunca lo sepa, pero estas preguntas no son retóricas. Están acá, esperando traspasar ese mundo de averiados engranajes de espacio y tiempo para encontrarte. Es la utopía que más me incentiva a seguir conquistando vida, para que ahí sigas, en el alma de mi alma.

domingo, 17 de marzo de 2013

Gris

Hay un débil faro de zoológico atardecido trastocando a un elefante gris y a las manos de una solitaria transeúnte, que va pensando en que si el viento fuera de algún color, seguramente sería el tono de ese elefante, con suaves destellos celestes.
Por la calle pasa bailando un sombrero perdido. ¿Podrá tener razonamiento ese sombrero sin cabeza? Se estaciona cómodamente sobre un colchón de hojas, pero su destino se determina en la dentadura de un perro gris, como el elefante y como el viento.
Lo pasea con tal gracia, que sus ojos de can le permiten percibir una sutil reverencia que le regala la naturaleza tras su paso. Satisfecho por la adulación y cansado ya de morderlo, lo deja en un charco de agua estancada, turbia y gris, como el elefante, el viento y el pelaje del susodicho.
Un anciano de aspecto tranquilo y saludable lo ve, lo junta y lo sacude. Luego lo sostiene con una mano sobre su pecho y cruza silbando por el parque, para dirigirse quizá hacia alguna reunión. Y con una destacada elegancia se va desvaneciendo del foco de la escena, realzando a su paso los grisáceos recuerdos del color que detalló esta historia.